Los Bioestimulantes agrícolas

Los bioestimulantes agrícolas se encuentran entre los productos más antiguos que se vienen utilizando en la agricultura. Siempre ha existido la necesidad de estimular el crecimiento de las plantas para aumentar los rendimientos y, tanto más, cuando el agricultor ve que su cosecha puede verse mermada, sobre todo, después de haber pasado por una inclemencia meteorológica.

Sin embargo el uso del término bioestimulante es más reciente. A partir de la mitad de la década de los noventa empiezan a aparecer artículos y publicaciones mencionando el término bioestimulante y, hasta hoy, el incremento de uso de este término ha crecido de manera exponencial.

De todos estos productos de acción “bioestimulante”, lo que más se conoce de ellos son sus efectos en el cultivo y lo que menos, sus modos de acción en las plantas. Sin embargo, esto está cambiando ya que durante esta última década se está llevando a cabo un gran esfuerzo en la investigación, no sólo por los propios productores de bioestimulantes, sino también por centros de investigación públicos y privados. El objetivo es identificar nuevos compuestos bioactivos y microorganismos beneficiosos, conocer cada vez más y con mayor precisión cómo actúan en la planta, qué mecanismos bioquímicos y fisiológicos están involucrados… en definitiva, dar luz y una base científica de por qué los bioestimulantes son productos necesarios para la agricultura.