Fomentar la innovación

Fomentar la innovación

¿Ayudan los bioestimulantes agrícolas a fomentar la innovación y la creación de conocimiento?

Hoy podemos decir que los bioestimulantes agrícolas están en el corazón de las tecnologías innovadoras “verdes”. El desarrollo de un bioestimulante agrícola comienza por observar las plantas y sus ecosistemas, para luego llevar a cabo investigaciones rigurosas para descubrir nuevos compuestos bioactivos, para identificar a los microorganismos beneficiosos y para entender cómo las sinergias proporcionan efectos más fuertes que cualquier sustancia simple o microorganismo que trabaja solo.

Muchos de los componentes de los productos bioestimulantes son muy comunes en la naturaleza, como los aminoácidos, las algas, los ácidos húmicos, azúcares, vitaminas, microorganismos del suelo, ácidos orgánicos, polímeros, etc.

Muchas de las tecnologías que se emplean tienen una base biotecnológica, por ejemplo, utilizar microorganismos para transformar las materias primas en los componentes activos o que contengan microorganismos en el producto final. Esto anima y proporciona empleo para investigadores y trabajadores altamente cualificados en ciencias biológicas.

Un grupo amplio de profesionales cualificados en estos campos es una condición previa necesaria para el crecimiento innovador y sostenible que ayude a Europa a dotarse de un crecimiento “inteligente, sostenible e integrador”.

Se prevé que el mercado mundial de bioestimulantes agrícolas alcance la cifra de unos 2.240 millones de dólares en 2018. El aumento de la demanda de productos amigables con el medio ambiente y la necesidad de aumentar los rendimientos de los cultivos, reducir los residuos y de mejorar la calidad de los cultivos ha impulsado en última instancia un mayor uso de bioestimulantes agrícolas.

Estos van a ser un elemento clave en el programa europeo de sostenibilidad de 2020, reforzando las prioridades para un crecimiento inteligente y de innovación para la economía de base biotecnológica. El logro de este ambicioso proyecto de bioestimulantes agrícolas para la nueva agricultura, requerirá de inversiones continuas en investigación, así como de asociaciones entre las partes interesadas de los sectores público y privado.