La agricultura en la cuenca mediterránea se enfrenta a un cambio de modelo. Las condiciones climáticas, cada vez más erráticas y agresivas, obligan a ingenieros y productores a mirar hacia zonas donde el estrés abiótico es la norma, como el norte de África, para importar estrategias de manejo.

En este contexto, la reciente jornada celebrada en Valencia (España) ha puesto de manifiesto que el éxito productivo ya no depende solo del insumo, sino de un asesoramiento técnico preciso basado en la fisiología vegetal y la gestión del estrés multifactorial.

Factores climáticos que alteran los ciclos fenológicos tradicionales.

La viabilidad de los cultivos hortofrutícolas en el sur de Europa está siendo desafiada por una combinación de factores climáticos que alteran los ciclos fenológicos tradicionales. Exceso de radiación, salinidad creciente y un déficit hídrico estructural dibujan un escenario que exige pasar de una agricultura de recetas a una agricultura de precisión fisiológica.

Bajo esta premisa se celebró el 27 de noviembre en Valencia (España) la jornada ‘Preparados para la agricultura extrema‘, organizada por Interempresas con el respaldo estratégico de Nutritec.

El encuentro sirvió para validar una realidad técnica: las soluciones biotecnológicas probadas en los escenarios desérticos del Magreb o Egipto son hoy la herramienta para garantizar la rentabilidad en los campos de España y del resto del arco mediterráneo.

Raúl Montoro Rodríguez

El valor del asesoramiento técnico en el uso de bioestimulantes para plantas.

Uno de los puntos abordados durante el encuentro fue la diferenciación en el manejo de los bioestimulantes respecto a la fertilización convencional. Mientras que los aportes de N-P-K o microelementos suelen seguir patrones más estáticos basados en extracciones, el uso de bioestimulantes requiere un conocimiento profundo del momento fisiológico de la planta.

Nutritec, empresa con una sólida trayectoria en el desarrollo de soluciones biotecnológicas (bioestimulantes, fitoprotectores y activadores fisiológicos), ha basado su estrategia en un pilar fundamental: el acompañamiento técnico.

En este contexto, Raúl Montoro, Business Manager Europa de la compañía, destacó durante su intervención que la clave no reside únicamente en el producto, sino en «la comunicación constante con el cliente para detectar necesidades reales».

Así, el éxito de una estrategia de bioestimulación en condiciones extremas depende de factores variables, como el estado fenológico, el tipo de suelo, la calidad del agua, marco de plantación, variedad y la previsión climática, por ejemplo. Un bioestimulante aplicado fuera de su ventana óptima pierde eficacia; aplicado bajo un criterio técnico riguroso, se convierte en la herramienta que permite al cultivo superar bloqueos metabólicos causados por el clima.

Sara Izquierdo Zandalinas

El desafío del estrés multifactorial en fisiología vegetal.

Desde el punto de vista de la biología vegetal, el mayor reto actual no es un estrés aislado, sino la suma de varios. Las investigaciones presentadas por la Dra. Sara Izquierdo Zandalinas, de la Universitat Jaume I, arrojaron luz sobre el concepto de estrés multifactorial.

La combinación simultánea de alta intensidad lumínica, temperaturas elevadas y sequía, provoca en la planta una respuesta molecular y fisiológica específica, diferente a la que desencadenaría cada uno de estos factores por separado. Esta sinergia negativa puede colapsar los mecanismos de defensa naturales del cultivo.

La identificación de grupos de genes que se activan específicamente bajo estas condiciones combinadas, está permitiendo a departamentos de I+D+i, como el de Nutritec, formular soluciones dirigidas a dianas moleculares concretas. El objetivo es desarrollar herramientas que potencien la resiliencia de la planta de forma preventiva, preparando su metabolismo antes de que el daño oxidativo sea irreversible.

Riadh Ghorbel Rebai

La I+D+i de los bioestimulantes aplicada al manejo de cítricos.

La teoría científica debe trasladarse al manejo de campo. El Dr. Riadh Ghorbel Rebai, asesor internacional y colaborador de I+D+i de Nutritec, enfatizó la importancia de la prevención en cultivos de alto valor, poniendo como ejemplo de su ponencia el de cítricos.

En un contexto donde la cuenca mediterránea se clasifica como zona de alto riesgo por escasez hídrica, el manejo del riego y la bioestimulación deben ir de la mano.

Ghorbel destacó la necesidad de concentrar las aplicaciones de bioestimulantes en fases críticas donde la demanda energética de la planta se dispara: floración, cuajado y división celular, ya que, actuar en estos momentos, anticipándose a las olas de calor o al estrés hídrico, marca la diferencia entre una cosecha comercializable y una merma significativa por aborto o falta de calibre.

Abdelfattah Baala y Ahmed Mohsen Mohamed

La experiencia de Abdelfattah Baala y Ahmed Mohsen Mohamed en agricultura extrema.

La jornada ofreció una visión pragmática a través de la experiencia de productores que operan en condiciones límite. En este marco, Abdelfattah Baala (WAZO, Marruecos) y Ahmed Mohsen Mohamed (AMZA/EGO, Egipto), compartieron cómo gestionan cientos de hectáreas de cítricos, berries y tomate en zonas semiáridas y desérticas.

En la explotación agrícola de WAZO en Marruecos, la combinación de estrés hídrico y altas temperaturas (alcanzando 40 grados en diciembre), ha forzado una tecnificación acelerada. El paso del cultivo en suelo a la hidroponía y la sustitución de la lucha química por el control biológico han sido pasos necesarios para reducir el estrés general de la planta. En esta línea, Baala fue contundente: «El secreto está en prevenir, aplicando tratamientos de bioestimulantes en el momento justo».

Por su parte, Ahmed Mohsen Mohamed en su experiencia de AMZA/EGO en Egipto, destaca que las oscilaciones térmicas extremas, ha obligado a modificar ventanas de recolección y a buscar variedades más plásticas. La erradicación de la estacionalidad climática tradicional exige que el técnico de campo esté más atento que nunca a las señales del cultivo, adaptando la nutrición y la bioestimulación en tiempo real.

La conclusión técnica es clara: el cambio climático no es una amenaza futura, sino una condición de producción actual, por lo que la adaptación de variedades, la mejora genética de portainjertos y, sobre todo, la integración de bioestimulantes de última generación bajo un asesoramiento técnico cualificado, constituyen la única vía para mantener los estándares de calidad y rendimientos que exigen los mercados internacionales.