La primera edición de Expo AgriTech, ha tenido lugar durante los días del 26 al 28 de noviembre de 2024 en FYCMA, Málaga (España), cerrando sus puertas como una cita ineludible para el sector agroalimentario.
Con una afluencia superior a los 7.800 profesionales y la presencia de 171 empresas, el evento ha trascendido la mera exposición comercial para convertirse en un foro estratégico donde se evidencia que el futuro de la agricultura reside en la convergencia de la tecnología digital y las soluciones biológicas avanzadas.
Desde la perspectiva de los bioestimulantes de plantas, las conclusiones extraídas del congreso y las mesas redondas fueron especialmente reveladoras, marcando un camino claro sobre los retos y las sinergias que definirán la próxima década.
El suelo como epicentro del debate en Expo AgriTech 2024.
Uno de los ejes centrales del evento fue, sin duda, la salud edáfica. La advertencia lanzada por Julio Román, de la Federación Europea de Agricultura de Conservación, fue contundente: hasta un 70% de los suelos en Europa muestran signos de degradación. Este diagnóstico sitúa a los bioestimulantes microbianos y a las enmiendas orgánicas en el centro de la solución.
Las prácticas de agricultura regenerativa, defendidas por ponentes como Francesc Font, CEO de The Regen Academy, se presentaron no como una alternativa, sino como una necesidad. Font expuso cómo, a través de estas técnicas, no solo ha logrado incrementar la fertilidad y reducir los costes de producción en un 20%, sino que ha abierto nuevas vías de negocio mediante los créditos de carbono.
Este modelo de agricultura, que fomenta la materia orgánica y la vida en el suelo, depende intrínsecamente de insumos que potencien la biología edáfica, un rol que los bioestimulantes están llamados a protagonizar.
La digitalización al servicio de la fisiología vegetal.
El programa de ponencias demostró que la digitalización ya no es un concepto abstracto, sino una herramienta tangible para optimizar el manejo agronómico. Las tecnologías de visión artificial y análisis de datos para la predicción de cosechas, presentadas por empresas como HISPATEC, TUPL y Agerpix, y contextualizadas por expertos como Enrique Moltó García del IVIA, ofrecen un enorme potencial para el sector de los bioestimulantes.
Estas herramientas permiten monitorizar en tiempo real la respuesta de los cultivos a diferentes tratamientos, facilitando la validación de la eficacia de un bioestimulante en condiciones de campo.
Como subrayó Miquel Peris Giner del IRTA al hablar de Fruticultura 4.0, la validación en campo es crucial para garantizar la rentabilidad de cualquier innovación. Así, la tecnología AgriTech se convierte en el aliado perfecto para demostrar el valor añadido de los bioestimulantes, no solo en la mejora de la calidad o la producción, sino también en la mitigación del estrés abiótico.
La genética, fotónica y bioestimulación como innovación.
El evento también exploró las fronteras de la innovación. Silvia Burés, de Bures Innova, explicó cómo la tecnología LED puede «dar indicaciones» a las plantas, manipulando el espectro lumínico para inducir respuestas fisiológicas como la floración.
Este enfoque de control externo de la fisiología vegetal encuentra un claro paralelismo con la bioestimulación, que busca modular los procesos internos de la planta para lograr respuestas similares.
En una mesa redonda moderada por Araceli Barceló (IFAPA), expertos como Javier García Romero (Viverisa) y Alfonso Gago Calderón (Universidad de Málaga) debatieron sobre el potencial y los retos de estandarización de estas tecnologías.
Al mismo tiempo, las ponencias sobre avances en genómica, a cargo de investigadoras como Silvia Fornalè (CRAG) y Anna Gras Moreu (UPC), recordaron que la mejora genética y los bioestimulantes son dos pilares complementarios para desarrollar una agricultura más sostenible y resiliente.
Casos prácticos y la visión de futuro en la agricultura avanzada.
La aplicación de estas sinergias se hizo patente en los casos de éxito presentados. El modelo de gestión de TROPS, expuesto por Adrián Mesa Martín y Paula Ruiz Hernández, ilustró cómo el uso de sensores e Inteligencia Artificial permite realizar recomendaciones precisas de riego.
Este manejo optimizado del estrés hídrico es un campo de acción donde los bioestimulantes que mejoran la tolerancia a la sequía encajan como una pieza clave de la estrategia integrada.
La visión de futuro la aportó el ingeniero Rafael Gómez Cabrera desde la Estación Experimental La Mayora, quien destacó que la diversificación hacia nuevos cultivos tropicales y la tecnificación son esenciales para la agricultura andaluza. Este escenario de adaptación climática y nuevos retos agronómicos abre un amplio abanico de oportunidades para el desarrollo de bioestimulantes específicos.
Tras su edición, Expo AgriTech 2024 expone que la tecnología no es un fin en sí misma, sino el medio para implementar una agricultura más precisa, eficiente y biológicamente activa.
Para el sector de los bioestimulantes, la feria ha sido un escaparate de las herramientas que permitirán validar sus productos y un foro donde se ha puesto de manifiesto que su papel en la agricultura del futuro es, y será, insustituible.
La segunda edición, programada del 28 al 30 de octubre de 2025, será una cita clave para seguir profundizando en esta indispensable colaboración.


